31 de octubre de 2008

La princesa y el titiritero


Este es mi segundo libro integral.
Esta es la princesa... que está aburrida de serlo. Hasta que un día se encuentra con Bartolomé, el titiritero.




¡Fue un placer realizar este libro! Lo disfruté tanto... Me encantan los personajes, me divierten... y tiene un agregado musical que "condimenta" la historia.
No está en el libro, claro, pero en este mini cortito está Bartolomé con su música, ¿no es verdad qué es maravilloso verlo "cobrar vida"?



El hombrecito del sombrero





Comencé este libro en el año 2004. Escribí el texto, lo corregí una vez, dos, tres... lo recorté. Hice los bocetos, los rehice. Hice los originales varias veces, más grandes, más chicos, modifiqué materiales, algunas veces los arruiné... Pero tenía clara la idea y, finalmente, por septiembre del 2007 lo terminé. Este es mi hombrecito querido...
Estas son algunas páginas del primer libro íntegramente realizado por mi.
 

14 de septiembre de 2008

Enredadera


Para la hermosa Victoria, que detesta peinarse.

Acuarela, tinta... y un "esgrafiado".

19 de agosto de 2008

Miles




Discover Miles Davis!



Nogalina y tinta para este proyecto (que ya encontrará como seguir...)

18 de agosto de 2008

Ranas y sapos

Mis favoritos: ranas y sapos.
Acá una técnica mixta: lápiz, pastel y acrílico sobre fondo de nogalina.

Y un agradecimiento especial al gran maestro Oscar Rojas, que abrió mi mente a la ilustración como algo maravilloso.






Küyen

Küyen. La luna.

Juancito y el Moncho

Lápiz (grafito).

"(...) Juancito había dado muchas vueltas en la cama, había escuchado las cigarras desde su habitación en penumbras y el lamento de las gallinas en la tarde de calor. Odiaba que lo obligaran a dormir la siesta, le parecía una pérdida de tiempo, un invento de los grandes que se aburrían sin saber que hacer. ¡A él se le ocurrían tantas cosas!
- Dormir la siesta – pensó – que aburrimiento…
Esperó un rato que calculó suficiente para que sus padres, en la habitación contigua, estuvieran dormidos, tomó las alpargatas que estaban junto a la cama y, en puntas de pie, salió de su habitación, y de su casa. La brillante luz del sol le pegó en la cara y le hizo entornar los ojos. Se sintió feliz y silbándole al Moncho, su perro, rumbeó hacia el campo." AK