11 de marzo de 2012

El hombrecito del sombrero


De tanto pensar en historias y soñar con ellas,
de tanto leer y tanto dibujar,
sucede que, muchas veces, no se puede pensar en una cosa sin la otra
en el lenguaje de las imágenes sin el de las palabras,
y viceversa.


Comencé este libro en el año 2004.
Escribí el texto, lo corregí una vez, dos, tres... lo recorté.
Hice los bocetos, los rehice.
Hice los originales varias veces, más grandes, más chicos, modifiqué materiales, algunas veces los arruiné...
Pero tenía una idea y, finalmente, por septiembre del 2007 lo terminé.
(Este es mi hombrecito querido...)


Sin embargo, este libro nunca pasó al papel.
Y permaneció un largo tiempo guardado en una caja y otro más, en partes, en mi blog.
Ahora lo miro y dudo... (¡muchas dudas, de todo tipo!)
Y entonces decido que mejor pase a ser un libro que pueda hojearse por acá.
No tendrá la textura del papel, ni olor de la tinta, ni se podrá llevar a la cama ni guardarlo bajo la almohada.
Pero, por esta vez, no importa que sea así.
Es momento de que se asome.
Y, en realidad, quien sabe...

2 comentarios:

Marcela Calderón dijo...

Ay, Ale... Qué bella historia y qué bien resuelta está. Se nota en cada detalle el corazón que le pusiste. No descreas de su paso al papel real... así se ve hermoso (y se agradece poderlo ver, leer y disfrutar), pero se merece -sin dudas- hojas reales, olor a tinta y todo lo que un libro conlleva.
Hermoso. Gracias:)

Alejandra Karageorgiu dijo...

Compartir es una alegría y también una necesidad.
Gracias enormes por tomarte este tiempo por acá, Marce, y por tus palabras.